Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares, ha ganado el Nobel de la Paz 2017

El galardón llega en medio de tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte por sus pruebas nucleares y las críticas de Trump al acuerdo con Irán

El 7 de julio de 2017, 122 Estados miembros de la ONU se adhirieron al Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares, pero no así las potencias nucleares.

La campaña para prohibir las armas nucleares a nivel internacional (ICAN, por sus siglas en inglés) ha obtenido el Premio Nobel de la Paz 2017. ICAN está formada por un conglomerado de organizaciones no gubernamentales de unos 100 países.

Con este Nobel, ha explicado el comité noruego, se pretende “instar a los Estados nucleares a que inicien las negociaciones para la eliminación gradual en el mundo de 15.000 armas nucleares”. En este sentido se ha escogido a ICAN por alertar de “las catastróficas consecuencias humanitarias” de esos arsenales y por sus esfuerzos para lograr un tratado que los prohíba.

El premio Nobel reconoce de hecho el trabajo de la ICAN, en la concientización sobre “las catastróficas consecuencias del uso de armas nucleares” y por “sus esfuerzos pioneros para lograr un tratado de prohibición de esas armas”.

El Comité subrayó, como “importante argumento” para la prohibición de las armas, el “inaceptable sufrimiento humano” que provocan y destacó que otros tipos de armamento menos destructivo como las minas antipersonales, bombas de racimo y las armas químicas y biológicas ya han sido prohibidas por distintos tratados.

El Comité noruego señala en su valoración que el riesgo de conflicto atómico es ahora mayor de lo que ha sido en mucho tiempo y reclama a las potencias nucleares que avancen hacia el desarme.

Ante las preguntas de los periodistas presentes en Oslo, subrayó que este premio “no es controvertido”, ni se dirige al presidente estadounidense, Donald Trump, quien se apresta a renegociar el Acuerdo Nuclear con Irán. No obstante, reconoció la oportuna coincidencia con la escalada de tensión nuclear en Corea del Norte, tal y como se mencionó en su discurso.

El acuerdo nuclear iraní, los “cascos blancos” sirios, el papa Francisco y la Unión para las Libertades Civiles en Estados Unidos (ACLU) eran algunos de los nombres que sonaban en las quinielas para el Nobel de la Paz de este año, que se ha dado a conocer este viernes por la mañana en Oslo.

El 7 de julio de 2017, 122 Estados miembros de la ONU se adhirieron al Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares. Sin embargo las nueve potencias nucleares y todos los miembros de la OTAN salvo Holanda figuran en el grupo de los que se abstuvieron. Estados Unidos, Francia y Reino Unido afirmaron entonces en un comunicado que no pensaban sumarse al tratado, advirtiendo que “una prohibición que no solucione los problemas de seguridad por los que una fuerza nuclear disuasoria sigue siendo necesaria, no resultará en la eliminación de una sola arma atómica y no mejorará la seguridad de ningún país ni la paz internacional”.

El año pasado el Nobel fue para Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, por el acuerdo de paz con las FARC. El Premio Nobel de la Paz, como viene siendo tradición, es el único de los seis Nobel que se otorga y entrega fuera de Suecia, siguiendo el expreso deseo de Alfred Nobel.

La entrega de los premios se llevará a cabo el 10 de diciembre, en el aniversario de la muerte del fundador de los galardones, Alfred Nobel, en una doble ceremonia en el Ayuntamiento de Oslo, donde se entrega el de la Paz, y en el Konserthus de Estocolmo, para el resto de los premiados.

Entre Noticias/Agencias

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