“Seguimos, vamos a llegar hasta el final”, setenció Yevgueni Prigozhin, líder del grupo paramilitar Wagner. Un mensaje en el que se mostró decidido a derrocar al mando militar ruso, en un audio en su cuenta de Telegram.
«El 23 de junio de 2023, el Departamento de Investigación del Servicio Federal de Seguridad de Rusia abrió legal y razonablemente una causa penal contra Prigozhin en virtud del artículo 279 del Código Penal ruso por la organización de un motín armado», se lee en el comunicado.
«Sus acciones serán objeto de una evaluación jurídica adecuada», detalló la Fiscalía. El delito podría castigarse con penas que oscilan entre los 12 y 20 años de prisión.
Según información del Ministerio de Defensa de Rusia, el régimen de Kiev, aprovechando la provocación de Prigozhin, concentra varias brigadas en la zona táctica de Artiómovsk (también llamada Bajmut) para su ofensiva. «Los militares del Grupo de Fuerzas del Sur están realizando ataques aéreos y de artillería contra el enemigo», detallaron las autoridades.
El fiscal general ruso, Ígor Krasnov, presentó ya un informe al presidente ruso, Vladímir Putin, sobre la causa penal contra Prigozhin, para detallarle la legalidad de las acciones, informó el Kremlin.
Además, el video de las secuelas de la supuesta agresión contra el campamento militar del Grupo Wagner fue calificado por el Canal Uno de la televisión rusa como un montaje falso.
Horas antes, el Ministerio de Defensa del país euroasiático aclaró que las versiones sobre presuntas agresiones a los campamentos de la retaguardia del Grupo Wagner, a cargo de Evgueni Prigozhin, son falsos.
De acuerdo con el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, el presidente ruso Vladímir Putin está al tanto de la situación y ya «se están tomando todas las medidas necesarias».
El Ministerio de Defensa también recordó que el Ejército ruso sigue realizando tareas de combate en la línea de contacto contra las tropas ucranianas en la zona de la operación militar especial.
Prigozhin señaló, sin aportar pruebas, que el liderazgo militar de Rusia había matado a 2.000 de sus combatientes y prometió detener lo que llamó su «maldad».
“Han llevado a cabo bombardeos, bombardeos con misiles, contra nuestras bases de retaguardia. Un enorme número de nuestros combatientes murió”, declaró Prigozhin. El jefe del grupo prometió “responder” a esos ataques.
Entre Noticias/Agencias