En un video, donde lanzaba serias acusaciones, el alcalde independiente de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, lanzó un grito de auxilio y rabia contra la corrupción que asfixia a su municipio, apenas horas antes de ser asesinado a balazos durante el Festival de las Velas por el Día de Muertos. Su discurso, cargado de indignación y determinación, expuso sin filtros la podredumbre del poder en Michoacán, centrándose en el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y su presunta complicidad con el crimen organizado.
Manzo, de 40 años y electo en septiembre de 2024 como un candidato independiente sin ataduras partidistas, no escatimó palabras para calificar al gobierno estatal como un «narcogobierno» y un modelo de «extorsión» que saquea las riquezas honestas de campesinos y productores de aguacate y limón.
«Son 2 modelos. El modelo de la narcopolítica. El modelo de la extorsión. El modelo de saquear las riquezas que genera de manera honesta los trabajadores, los campesinos, a través de los grupos de poderes fácticos», proclamó, delineando un choque inevitable entre la participación ciudadana y los «traidores a la patria» que, según él, operan desde las altas esferas.
Con un tono crudo, el alcalde responsabilizó directamente a Bedolla por las muertes de líderes sociales y la inseguridad rampante. «Esta corrupción que nos está perjudicando y nos está matando la peor organización que está operando en Michoacán se llama la Guardia Civil y se llama el Gobierno del Estado», denunció, refiriéndose a la policía estatal como una «porquería» y una «lacra» que extorsiona, secuestra y viola derechos bajo el amparo del gobernador. Acusó a Bedolla de cinismo y traición, aludiendo a sus antiguos ataques a los corruptos en campaña, ahora convertidos en aliados: «Hoy tienes a todos los corruptos que criticaste en campaña, los tienes trabajando en tu Gobierno. Traicionando los principios del Obrador mismo que dices defender».
Manzo no ocultó su desprecio por quienes se dicen defensores de la Cuarta Transformación pero actúan como cómplices del narco. «No se puede ser narco gobierno, no se puede ser traidores a la patria y decir que defendemos los intereses del pueblo», sentenció, llamando a unirse en una lucha histórica por la paz y contra la delincuencia que rodea Uruapan con fosas clandestinas y desapariciones diarias. Su desafío fue personal y visceral: «Yo no te tengo miedo… el día que quieras toparte conmigo Alfredo Ramírez Bedolla de frente, nos partimos la ya seas gobernador o seas cualquier ciudadano, yo tengo huevos para darnos en la madre contigo».
El video, grabado en un contexto de protestas pacíficas que escalaron a confrontaciones con la Guardia Civil muestra a un líder que representaba a miles silenciados por el miedo, afirman los locales. Manzo, quien días antes había pedido «auxilio» al gobierno federal por la penetración del crimen organizado en el Estado, reiteró su compromiso con el pueblo: «Nosotros vamos a defender a Uruapan si es necesario con la vida». Su asesinato, confirmado por el gobernador Bedolla, quien fue echado con gritos de «asesino» del funeral de Manzo, reportó dos detenidos y un abatido, que no sólo suma a la ola de violencia en Michoacán, sino que amplifica su mensaje ahora con más fuerza en redes sociales.
«Ni un paso atrás en la defensa de la patria» afirmaba, dejando atrás hoy un impacto inevitable en la población de Michoacán que acusa de indiferencia a la administración de Sheinbaum que pese a ofrecer ayuda por medio de la SEDENA, hoy enfrenta el asesinato de otro funcionario público. ¿Es esto evidencia de incompetencia o la complicidad que Manzo acusaba?
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