«María Corina es lo que es. Una gran mentirosa, una violenta por oficio, una terrorista peligrosa, una golpista fracasada, una traidora a su Patria, una mercenaria a sueldo de Trump y Netanyahu».
Otro gran papelón de María Corina. Al final montó otro cuento surgido de su imaginación enfermiza, que incluye su salida de la «clandestinidad», un viaje en lancha hacia Curazao y una vez alli, renunciar por «no llegar a tiempo» a su destino final en la capital noruega. En su reemplazo mandó a su hija, tan desorbitada y energúmena en sus palabras contra el gobierno de su país que por momentos llegó a hacerle sombra a su madre en sus inclinaciones fascistoides.
Lo cierto es que sus compatriotas que viven en Noruega, más otros llegados desde Europa y hasta de Israel (recordar que la Machado es fanática del genocida de Tel Aviv), se quedaron con gusto a poco. Desde muy temprano se apostaron primero en el Grand Hotel, esperando ver a su heroína, luego se conformaron con el rumor que aseguraba que llegaría en cualquier momento del día por «razones de seguridad», más tarde, todos y todas ellas, se trasladaron al Ayuntamiento local. Allí, con gran regocijo, y apostando que «ahora sí», aplaudirían a María Corina, los invitados se abalanzaron sobre un salón super lujoso, para presenciar el acto central. Aquello parecía un auténtico desfile de modelos de todo tipo, ya que la mayoría estaban emperifollados como si fueran a asistir a un casamiento de gente de alta alcurnia.
Junto a ellos y ellas, varios deplorables mandatarios -todos con rasgos claramente dictatoriales- que están arruinando a sus respectivos países, saludaban a unos y a otros con aire de complicidad. el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa, el paraguayo Santiago Peña y el panameño José Raúl Munilo eran recibidos por el mundo escuálido venezolano como sus cómplices predilectos.
Había llegado la gran ocasión de gritar contra el «dictador Maduro» y en medio del júbilo proponer: «María Corina presidenta», pero la reclamada dama se quedó en amagues. Lógico, no todo podía ser impunidad para un comportamiento destructivo y rodeado de falacias. Las ganas de hablar a sus seguidores y luego asistir al Palacio Real, se desvaneció súbitamente, como su premio a una trayectoria por la paz.
María Corina es lo que es. Una gran mentirosa, una violenta por oficio, una terrorista peligrosa, una golpista fracasada, una traidora a su Patria, una mercenaria a sueldo de Trump y Netanyahu, una gran perdedora. Aunque no le guste reconocerlo, otra vez quedó en evidencia, por la fuerza del bravo pueblo venezolano que la detesta, y por el prestigio real y no inventado, que tiene el gobierno revolucionario bolivariano.
Estos elementos, el premio farsa y su inevitable ausencia, calaron hondo en parte de la sociedad noruega, que se dieron cuenta que su país no puede prestarse a enrolarse en las aventuras de una mujer codiciosa cuyo destino final será, más temprano que tarde, la cárcel o vivir del cuento, hasta que ya no les sirva y la excluyan como material desechable, sus padrinos en EE.UU o España, dos auténticos nidos de víboras opositoras a la democracia participativa venezolana.
Si faltaba algún dato más sobre por qué finalmente no vino MCM -aunque sí se lo pudo ver al «presidente» Edmundo González libando alcohol como un desenfrenado en un restaurante de lujo-, es que al parecer habría recibido un «no» rotundo de las autoridades noruegas en su propósito de usar la entrega del premio para autoproclamarse -ella y su socio- como reemplazantes de Maduro. Algo similar a lo que hizo el delincuente de Juan Guaidó, hace unos años. Lo cierto es que todas estas «proyecciones» cayeron en saco roto y le demostraron a la Fundación Nobel, que la jugarreta del premio fue un gran y bochornoso equívoco.
María Corina Machado pidió al primer ministro del ente ocupante israelí, Benjamín #Netanyahu, una intervención militar en #Venezuela, mediante un documento publicado en su red social X en el año 2018.
El texto también estaba dirigido al entonces presidente de #Argentina,… pic.twitter.com/feiUW89dzg
— Al Mayadeen Español (@almayadeen_es) May 28, 2024
Fuente: Resumen Latinoamericano






