La tecnología militar provoca una sensación que el Departamento de Defensa compara con abrir un horno caliente; especialistas cuestionan su uso contra migrantes
El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) a probar un arma militar no letal que dispara un haz invisible de ondas electromagnéticas capaz de provocar una sensación de ardor intenso en la piel. Según un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, obtenido por CNN, el sistema será prestado durante siete meses para que la agencia desarrolle tácticas de posible despliegue en la frontera sur de Estados Unidos.
El dispositivo, conocido como Sistema de Denegación Activa (ADS, por sus siglas en inglés), fue diseñado por el ejército estadounidense para el control de multitudes y puede alcanzar blancos a más de 800 metros (media milla). Sería la primera vez que esa tecnología se emplea contra migrantes.
Su posible uso fronterizo reaviva interrogantes sobre los límites legales de la fuerza, la eficacia real del sistema y los riesgos para la integridad física de las personas, en particular en zonas cercanas a ríos donde una huida repentina podría resultar fatal.
Qué es el Sistema de Denegación Activa y qué efecto tiene en el cuerpo
El ADS lanza un haz de energía electromagnética de 95 GHz que, al entrar en contacto con la piel humana, genera un efecto de hormigueo y ardor que dura entre diez y quince minutos, según autoridades militares citadas por CNN. El haz penetra aproximadamente 1/64 de pulgada en la superficie de la piel y la calienta de forma casi instantánea, de acuerdo con documentación del Departamento de Defensa citada por Axios.
The border is now a military installation and a battle lab for testing new systems, to include directed energy weapons. The border is locked down! @DoWCTO https://t.co/d3FeOSxEun
— Patrick Weaver (@PatrickWeaverPA) October 21, 2026
Funcionarios del Pentágono han comparado la sensación con la ráfaga de calor que se percibe al abrir un horno. El efecto, según documentación militar, produce “un impulso instintivo e irresistible de huir”. El arma no dispara proyectiles ni deja marcas visibles, pero su diseño busca que el cuerpo humano no tolere la exposición.
Aunque se clasifica como no letal, el sistema ha causado quemaduras de segundo grado en al menos dos incidentes documentados:
Un accidente de laboratorio en 1999 que dejó una ampolla.
Un ejercicio de entrenamiento en 2007 en la base aérea Moody, en Georgia, donde un aviador resultó herido por errores de procedimiento, según reportó Military.com. El militar se recuperó por completo.
El ejército de Estados Unidos desplegó el ADS brevemente en Afganistán, pero decidió no utilizarlo en operaciones de combate y lo retiró en 2010. También evaluó su empleo para el control de detenidos en instalaciones antiterroristas en el exterior, sin concretarlo.
La sensación de ardor cesa cuando la persona se aleja del haz, aunque puede persistir un hormigueo o sensibilidad residual durante 10 a 15 minutos, según el Pentágono .
El memorando de Hegseth habilita un préstamo sin precedentes
El documento autoriza el “préstamo temporal” de una unidad del ADS a partir de septiembre de 2026. Establece que el sistema “no será operado por personal del Departamento de Guerra”, una cláusula que busca deslindar al Pentágono de cualquier responsabilidad sobre el uso final del arma.
La responsabilidad recae en forma exclusiva sobre el DHS, que deberá definir tácticas, técnicas y procedimientos de empleo. Al término de los siete meses, la agencia podrá solicitar una extensión, indicó un funcionario de Defensa a CNN. Un vocero de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) señaló que la agencia “evalúa de forma continua nuevas tecnologías, en especial aquellas que fortalecen la efectividad operativa”.
Redacción | Entre Noticias
“Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos sino también por la extrema pobreza e injusticia, origen de las grandes desigualdades.”






