«Parece que fue ayer que nos animamos a soñar los argentinos que podíamos vivir mejor y ahora estamos acá empezando una etapa maravillosa para el país», dijo en un breve discurso, en el que también expresó: «Los amo a cada uno de ustedes, y por ustedes vamos a construir la Argentina que soñamos».
«Reitero mi promesa, como lo hice ante la Asamblea Legislativa, pero prometo siempre decirles la verdad, siempre ser sincero, y mostrarles cuáles son los problemas, porque sé que ustedes, el maravilloso pueblo argentino, es capaz e inteligente, para trabajar juntos para resolverlos», dijo el mandatario.
Ante el pedido de la gente para «que baile», Macri ensayó algunos pasos. Luego se quitó la banda presidencial y bailó al ritmo de «No me arrepiento de este amor«, de Gilda, ante una especie de karaoke realizado por la vicepresidenta Gabriela Michetti.
A la ex presidenta Cristina Fernández también le daba por bailar, pero hasta donde sabemos, no en el contexto de una ceremonia tan importante como la que hoy se vivió en Argentina.
“Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos sino también por la extrema pobreza e injusticia, origen de las grandes desigualdades.”







