En la Cámara de Diputados y en el Senado de la República se guardó un minuto de silencio por el asesinato de Carlos Manzo; como protesta, legisladores colocaron sombreros teñidos de rojo.
El homenaje simbólico se convirtió en un reclamo político y ciudadano frente a la creciente violencia que azota a Michoacán y al país. Los legisladores priistas recordaron que el sombrero era el emblema del movimiento político que encabezaba el edil: el “Movimiento del Sombrero”, una agrupación que buscaba impulsar a candidatos independientes dispuestos a enfrentar al crimen organizado.
“¡Basta de violencia en México! Alzamos la voz por Carlos Manzo y por todas las víctimas de la fallida estrategia de seguridad”, publicó la bancada del PRI en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
Durante la sesión ordinaria, los diputados del PRI portaron sombreros teñidos de rojo, en un acto de protesta pacífica pero contundente. Desde la tribuna, exigieron al Gobierno Federal resultados concretos en materia de seguridad y justicia, mientras la bancada del PAN se sumó con una exposición visual que denunciaba la violencia en Michoacán.
En el mural que presentaron los panistas se mostraban tres símbolos:
Un sombrero, en alusión a Carlos Manzo;
un limón, símbolo de Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, asesinado el 20 de octubre;
y una mariposa monarca, en memoria de Homero Gómez, activista ambiental hallado sin vida en 2020.
🤵🏻🔴 En la Cámara de Diputados, las bancadas del PAN y PRI colocaron sombreros con pintura roja y veladoras en sus curules en memoria a Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, quien fue asesinado el pasado 1 de noviembre
VIDEO: Enrique Gómez | EL UNIVERSAL 📸📸 pic.twitter.com/BONvOjB9uK
— El Universal (@El_Universal_Mx) November 4, 2025
Un asesinato que sacudió a Michoacán y a México
El asesinato de Carlos Manzo Rodríguez provocó una ola de indignación nacional. El alcalde saludaba a los ciudadanos durante el Festival de las Velas en el centro de Uruapan cuando fue atacado por un hombre armado. Recibió tres impactos de bala —dos en el abdomen y uno en el brazo— y murió horas después en el hospital.
De acuerdo con reportes periodísticos, el agresor habría sido identificado como Osvaldo Gutiérrez Vázquez, alias “El Cuate”, presuntamente vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Sin embargo, las investigaciones oficiales continúan en curso.
El crimen generó protestas ciudadanas en Morelia y Uruapan, donde decenas de personas exigieron justicia y denunciaron la ineficacia de las autoridades estatales y federales para frenar la violencia.
Entre Noticias
“Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos sino también por la extrema pobreza e injusticia, origen de las grandes desigualdades.”






