El Gobierno español rechaza colaborar en la operación militar y complica la logística de los bombarderos contra Irán
España ha cerrado su espacio aéreo a los vuelos implicados en la operación Furia Épica, la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, en una decisión que marca distancia con la intervención militar y redefine su papel en el conflicto.
El veto no solo afecta al uso de las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla), sino también al tránsito aéreo de aeronaves estadounidenses vinculadas a la operación, incluso si están desplegadas en otros países europeos como Reino Unido o Francia, según fuentes militares.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo confirmó en el Congreso: “Hemos denegado a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para esta guerra ilegal”. La medida incluye el rechazo a todos los planes de vuelo relacionados con la operación, incluidos los de aviones cisterna de repostaje.
Un veto con excepciones y matices operativos
La decisión española contempla una única excepción: situaciones de emergencia en las que se permitirá el tránsito o aterrizaje de aeronaves implicadas.
Al mismo tiempo, el Gobierno mantiene activas las misiones amparadas por el convenio bilateral con Estados Unidos. Esto permite que las bases de Rota y Morón sigan funcionando como nodos logísticos para el despliegue de tropas estadounidenses en Europa, cifrado en unos 80.000 efectivos.
Además, desde el centro de control aéreo de Sevilla se ha prestado apoyo a la navegación de bombarderos estratégicos que operan fuera del espacio aéreo español, como los B-2 que despegan desde Estados Unidos, atacan Irán y regresan en vuelos de más de 30 horas sin escalas.
El cierre del espacio aéreo español ha obligado a modificar las rutas de los bombarderos estadounidenses, con consecuencias logísticas relevantes.
Las bases de Rota y Morón ofrecían ventajas estratégicas clave, como una salida rápida al Atlántico y zonas seguras de repostaje. Sin ese apoyo, los aviones que despegan desde Reino Unido deben atravesar Francia y reabastecerse en condiciones más complejas o rodear la península ibérica para acceder al Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar.
La negativa también ha impedido que los aviones cisterna desplegados en España participen en el reabastecimiento en vuelo, un elemento esencial para ampliar el alcance de los bombarderos. Como resultado, una quincena de estos aparatos fue reubicada en otros países europeos.
Redacción | Entre Noticias
Fuente: Mundiario
“Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos sino también por la extrema pobreza e injusticia, origen de las grandes desigualdades.”






