En una reveladora entrevista conducida por el periodista Rubén Luengas, el exdirector técnico de la selección nacional de fútbol de Palestina, Nicola Hadwa, relató su experiencia al frente del equipo y cómo utilizó el deporte como una poderosa herramienta de visibilidad y resistencia política ante el mundo. Desde Chile, Hadwa compartió detalles sobre los desafíos que enfrentó durante su gestión, marcada por conflictos geopolíticos y una lucha constante por la dignidad de un pueblo.
Hadwa explicó que su labor no se limitó únicamente a la dirección deportiva. Ante la desorganización inicial de la Federación de Fútbol de Palestina, se propuso profesionalizar la estructura, organizar cursos de formación para técnicos juveniles y, fundamentalmente, unificar a los futbolistas palestinos de la diáspora con aquellos residentes en Cisjordania y Gaza. Bajo su mando, la selección adoptó el eslogan «el balón como bandera de lucha».
El compromiso del cuerpo técnico y los jugadores era total, llegando a utilizar la kufiya como símbolo de arraigo con la tierra y de resistencia ante el intento de borrar su identidad. Según Hadwa, el deportista no puede abstraerse de la realidad existencial que vive su sociedad, por lo que el equipo actuó como un embajador del pueblo palestino en cada encuentro internacional, utilizando acciones simbólicas —como el despliegue de lienzos con el mensaje «volveremos»— para denunciar la ocupación.
El exentrenador narró situaciones dramáticas que reflejan la hostilidad que enfrentó el equipo. Denunció, por ejemplo, cómo el ejército israelí retuvo al plantel en la frontera antes de un partido clasificatorio contra Nepal, impidiéndoles comer o descansar adecuadamente para mermar su rendimiento. Asimismo, relató un episodio desgarrador ocurrido en un campo de refugiados en Gaza, donde fuerzas de ocupación dispararon contra jugadores y público durante un partido oficial, una tragedia que, según Hadwa, fue omitida por la FIFA ante las protestas formales presentadas.
Hadwa fue crítico con el papel de la FIFA, calificándola de organismo mercenario que, a su juicio, ha instrumentalizado el fútbol al servicio de intereses políticos de potencias occidentales, contrastando este trato con la exclusión histórica que sufrió Sudáfrica durante el apartheid.
Durante la charla, Hadwa también abordó cómo diversos sectores han intentado utilizar el fútbol para lavar imágenes de gobiernos o imponer agendas políticas, mencionando presiones por parte de la monarquía kuwaití durante eliminatorias olímpicas y los intentos de organizar partidos de amistad con Israel, los cuales rechazó categóricamente junto a sus jugadores por respeto a los prisioneros políticos palestinos.
Finalmente, al ser consultado sobre el panorama futbolístico actual y la participación de Irán en futuros eventos deportivos, Hadwa reiteró su postura sobre la necesidad de preservar los factores culturales y de identidad frente a la presión política. El periodista Rubén Luengas cerró el espacio reconociendo la labor y la emotividad de los testimonios narrados, instando a Hadwa a plasmar estas vivencias en un libro para documentar esta faceta de la lucha por la liberación nacional palestina desde el ámbito deportivo.
“Los derechos humanos se violan no solo por el terrorismo, la represión, los asesinatos sino también por la extrema pobreza e injusticia, origen de las grandes desigualdades.”






