Detienen a segundo sospechoso por atentado de Londres

Antes de anunciar el cambio del nivel de alerta terrorista, la ministra del Interior había asegurado que era "demasiado pronto para sacar todas las conclusiones" y había prometido que se haría "todo lo necesario para entender" cómo se radicalizó el sospechoso de 18 años.

La policía proseguía este domingo un registro iniciado la víspera en una casa del barrio residencial de Sunbury-on-Thames, a unos 20 km al suroeste de Londres.

Una segunda persona relacionada a la explosión del viernes reivindicada por ISIS en el metro de Londres fue detenida, informó este domingo la Policía británica. El joven de 21 años de edad cuya identidad no ha sido facilitada, fue detenido en la localidad de Hounslow al oeste de Londres y llevado a una comisaría al sur de la capital.

A pocos kilómetros al oeste del lugar, las fuerzas de seguridad llevaban a cabo este domingo un registro en relación con el atentado, añadió la policía.

El día de ayer el primer sospechoso, de 18 años de edad, había sido detenido por las autoridades británicas en la ciudad de Dover. Ambos sospechosos están siendo tratados por las autoridades bajo la Ley de Terrorismo británica.

Los detectives que investigan la explosión no descartan la posibilidad de que haya otros cómplices. De acuerdo a los comunicados emitidos por ISIS horas después del ataque, un “destacamento afiliado” integrado por “soldados del Califato” habrían realizado la colocación del explosivo.

Como parte de la investigación, se registró también ayer una casa en la localidad de Sunbury-on-Thames, en el condado de Surrey (a las afueras de Londres).

Hoy la alarma por la alerta terrorista descendió de “crítica” a “grave“, pero las investigaciones policiales continúan.

“El centro de análisis terrorista decidió rebajar el nivel de alerta terrorista de crítico -el nivel máximo- a grave”, anunció por la tarde la ministra del Interior, Amber Rudd. La amenaza de atentado ya no se considera por lo tanto “inminente” como el viernes por la noche, sino “altamente probable”.

El atentado es el quinto en seis meses en Reino Unido y fue cometido con una bomba de fabricación casera colocada en un vagón de metro en hora punta, sobre las 8 horas con 20 minuto, hora local, en la estación de Parsons Green, situada en un barrio acomodado del suroeste de Londres.

La amenaza

Antes de anunciar el cambio del nivel de alerta terrorista, la ministra del Interior había asegurado que era “demasiado pronto para sacar todas las conclusiones” y había prometido que se haría “todo lo necesario para entender” cómo se radicalizó el sospechoso de 18 años.

“Es una investigación que avanza muy rápido. Hemos realizado progresos considerables […] y seguiremos haciéndolo lo mejor que podamos para reducir las amenazas en este país”, había declarado el sábado la jefa de la policía londinense, Cressida Dick, a la radiotelevisión pública británica.

La policía proseguía este domingo un registro iniciado la víspera en una casa del barrio residencial de Sunbury-on-Thames, a unos 20 km al suroeste de Londres.

Según los medios británicos, la casa es propiedad de una respetada pareja de ancianos, que suele ofrecerse como familia de acogida y fue condecorada por la reina Isabel II por su acción a favor de los niños.

El domingo por la mañana, un vuelo de British Airways que realizaba el trayecto París-Londres con 130 pasajeros se vio retrasado varias horas en su despegue del aeropuerto parisino de Charles De Gaulle a raíz de una falsa alarma de bomba que causó la evacuación temporal del aparato.

Cooperación post Brexit

El gobierno británico afirmó este domingo haber concluido con la Unión Europea (UE) un nuevo tratado de seguridad, que permitiría proseguir la cooperación en materia de lucha contra el crimen y el terrorismo tras el Brexit.

Rudd precisó a la cadena BBC que dicho tratado se aplicará incluso si no se alcanza ningún acuerdo sobre la salida del Reino Unido de la UE.

El balance del atentado del viernes podría haber sido mucho peor, había advertido el viernes Theresa May, asegurando que “el artefacto explosivo buscaba provocar enormes daños”.

Fotos difundidas en Twitter mostraban cómo un cubo blanco poco dañado ardía dentro de una bolsa isotérmica de un supermercado, en el interior de un vagón del metro, cerca de las puertas automáticas. Unos cables eléctricos salían de la bolsa.

Un testigo, Peter Crowley, afirmó haber visto “una bola de fuego”.

Los restos de la bomba están siendo examinados por científicos, según la policía, que no quiso comentar las informaciones de la prensa británica sobre el supuesto fallo del retardador de la bomba o el hecho de que el artefacto contuviera clavos y TATP, un explosivo utilizado por los yihadistas.

Reino Unido sufrió en los últimos meses una serie de atentados que provocaron 35 muertos, en un contexto de incremento de los ataques yihadistas en Europa.

 

Entre Noticias/Agencias

 

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